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300 millones de años consumidos en dos siglos

Amable Liñán, premio Príncipe de Asturias

Amable Liñán

“Hemos consumido en dos siglos lo que tardó 300 millones de años en formarse”, manifestaba Amable Liñán Martínez, premio Príncipe de Asturias en 1993 de Investigación Científica y Técnica, en la conferencia sobre Tecnologías limpias de combustión que ayer dio en el Centro de la UNED en La Rioja.

 

 

Evidentemente, se refería a la escasez de los combustibles fósiles, de los que proviene más del 80% de la energía que consumimos. Según este catedrático de Ingeniería Aeronáutica, “a las reservas de petróleo mundiales puede que les queden poco más de 50 años de vida, y en el caso de las de gas natural quizás se alarguen un poquito más, pero no mucho”. Sólo las reservas de carbón aguantarán más tiempo, tal vez dos o tres siglos, pero cada vez son más costosas de encontrar.

Para Amable, éste y la contaminación “son dos problemas gravísimos” a los que se enfrenta nuestro futuro energético, problemas de los que charló con nosotros. Habría que empezar a “diversificar las fuentes de energía, y ahorrar reduciendo el consumo energético utilizando una diversidad de técnicas” como utilizar ventanas de doble cristal, “mejorar la eficiencia en la utilización de la energía en los hogares” o una solución que parece no conocerse en la mayoría de las ciudades españolas: “utilizar el transporte público”, asegura.

Energía nuclear y energías renovables: no hay soluciones milagrosas

“Desde el punto de vista de la emisión del CO2, la energía nuclear es tan buena como la energía hidroeléctrica, incluso de menos impacto ambiental”, dice Amable. La energía nuclear “tiene muy mala prensa”  por los problemas que genera, como el de los residuos, pero para Amable “no hay que esconder estos problemas, hay que enfrentarlos”. Lo que no entiende el Premio Príncipe de Asturias son actitudes “suicidas” como “la moratoria que se estableció aquí en España por la que las empresas de ingeniería que habían adquirido un conocimiento en la generación de la energía nuclear se desmantelaron y ahora se tendrían que volver a montar”.

Las cuestiones conflictivas a las que hay que hacer frente en el uso de la energía nuclear “se deben resolver técnicamente y poniéndole esfuerzo”, porque “como no es fácil encontrar soluciones en las otras fuentes sin problemas secundarios, habrá que hacer algo”, reflexiona.

A nuestra pregunta  de si la energía nuclear será clave en el futuro energético del planeta, puntualizó que “la energía nuclear por fusión lo será gracias a la posibilidad de que exista”, porque si no tendríamos que limitarnos a energías renovables como “la eólica o fotovoltaica, que no son nada fáciles ni se puede conseguir que tengan rendimientos muy altos”. La ventaja de la fusión es que se trata de una fuente energética casi inagotable. Los combustibles que utiliza son baratos, abundan y no son radiactivos; además, el sistema es seguro y no hay contaminación atmosférica. Para Amable es posible que tengamos que esperar hasta el próximo siglo para conseguirla.

Lo que sí tiene claro es que “no existen soluciones milagrosas, y yo no voy a decir la solución está en la energía nuclear”, aunque está convencido de que habrá que hacer uso importante de ella en el futuro.

En cuanto al uso de los biocombustibles, Amable cree que, a pesar de sus ventajas, generan desequilibrios importantes. “Si los recursos para la agricultura se destinan, por ejemplo, a la producción de maíz para la obtención de etanol, el que va a utilizar el maíz para comer se quedará sin comer”.

Por último, este prestigioso científico nos manifestaba su pesimismo en el cumplimiento del Tratado de Kyoto. “No lo van a cumplir, porque China ya dijo que no lo haría. Los EE UU siguen sin participar”. Y también manifestó la hipocresía de quienes ahora critican a China por su nivel de emisiones contaminantes y su consumo abusivo del carbón. “Es injusto decirles que detengan su crecimiento económico para hacer lo que nosotros no hemos hecho”.

Lo que sí parece cierto es que tenemos un problema por el que los Gobiernos tendrán que tomar decisiones importantes (por muy impopulares que sean) para cuidar nuestro planeta.

Daniel Diez Barrio

 

 

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